Dile adiòs a la zona de confort

salir de la zona de comfort

Día a día despierto y me miro al espejo, imaginando y visualizando lo que me espera. Hay muchas cosas que soy capaz de controlar o que dependen directamente de mí, y hay muchas otras cosas que simplemente suceden a mi alrededor y están casi a la espera de golpearme y tomarme por sorpresa.

De repente me quedé pensando, ¿habrá una diferencia entre las personas aventureras y las personas cerradas cuando suceden este tipo de cosas? Y es que, de una u otra manera, todo parece estar íntimamente relacionado con la zona de confort y, más que nada, con la relación que elegimos tener con ella.

salir de la zona de comfort

“A comfort zone is a beautiful place, but nothing ever grows there.”

John Assaraf

“La zona de confort es un hermoso lugar, pero nada crece ahí”

Existen muchas definiciones técnicas de lo que es la zona de confort. Para mí una manera increíble de explicarlo es imaginarnos que somos un pájaro recién nacido, uno que apenas acaba de romper su huevo y abre los ojos al inmenso mundo que hay frente a él. Y claro, es un mundo tan grande que aterra, por lo que nuestra naturaleza es elegir quedarnos exactamente donde estamos para evitar que sucedan cosas inesperadas, que nos dañen o que estén fuera de nuestro control.

En teoría, quedarse dentro del nido suena como la opción más segura; pero después de un tiempo comenzaremos a tener sed y hambre, empiezan a llegar las necesidades y las incomodidades. Damos un salto fuera del nido, luego un paso hacia adelante, y descubrimos que nada malo sucedió. Tenemos una mejor vista del panorama, un hermoso paisaje nos rodea. Es aquí cuando entra la curiosidad, ¿qué más hay por ver? ¿de qué me estoy perdiendo?

Luego, damos un paso más al frente y nos topamos con una irregularidad en la rama que nos hace tropezar. Seguro que fue una experiencia que nos dio mucho miedo, o tal vez nos dolió mucho, sin embargo sobrevivimos y además de eso ya estamos un paso más adelante, un poco más grandes y sabios. Comprobamos que lo que se pone en nuestro camino se puede superar.

Por último, habiendo dejado el nido, te das cuenta por fin de todo lo que te estabas perdiendo de allá afuera, y al fin decides salir de tu zona de confort.

Así como un pequeño pájaro recién nacido, muchas personas sienten que no hay necesidad de alejarse de aquello que conocen a la perfección. Y no sólo me refiero a cosas materiales como tu hogar de la infancia o la ciudad en donde creciste; también puede ser un estado mental en donde nos cobijamos del miedo y la ansiedad, o muchas veces incluso nos mantiene ese miedo y ansiedad, pero nos sentimos cómodos porque es lo que conocemos mejor…

Salir de tu zona de confort no sólo te hará madurar emocionalmente como ninguna otra experiencia, también te dará la fortaleza que necesitas para superar los obstáculos que la vida nos pone en frente de vez en cuando, sin importar quién seas o qué tan precavido seas. Salir de tu zona de confort te ayudará a adoptar nuevas habilidades que nunca pensaste tener, te convertirá en una persona diversa tanto cultural como socialmente, y por último te dará la confianza que tanto necesitas para salir adelante en la vida y ser feliz.

Recuerda que la zona de confort la llevamos en nuestra mente, y abrir la puerta sólo te tomará un minuto.

Un abrazo!

Fer

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