El miedo te detiene

No importa lo que te propongas y no importa cuál sea tu meta: recuerda que todos empezamos siendo amateurs y dando exactamente el mismo primer paso que nuestros modelos a seguir.

Pero, y si por un momento nos olvidamos del primer paso, ¿qué sería lo primero que tenemos que hacer para tener éxito en lo que nos ponemos como meta?

La confianza en ti mismo es un factor clave en tu camino ya sea personal o profesional. Muchos dicen que el miedo es capaz de matar más sueños que la falta de habilidades, y para mí no hay verdad más grande que esa. Claro, también existen factores como la falta de constancia, la poca disciplina y el enfoque poco claro… ¿pero sabes qué viene antes que todos estos elementos? ¡Creer en ti mismo!

Cuando la desconfianza en ti misma y el miedo están presentes en tu mente, es sumamente difícil que adquieras disciplina, que te vuelvas constante y que te pongas metas claras y medibles. Me pasó, mucho tiempo.

Esto pasa porque, sin siquiera darte cuenta, esa horrible sensación de que no eres suficiente o no mereces llegar a tu meta te comienza a echar para abajo sin que hayas comenzado, hasta que te lleva al fondo. Lamentablemente, el miedo al fracaso (y en muchos casos el miedo al éxito, porque también pasa eso) es el principal factor que no te permite avanzar en esta vida.

No me atrevo a escribir desde el punto de vista de alguien que ya no tiene miedo, todo lo contrario. Y es que creo que es completamente normal que, como personas humanas y vulnerables, nos abrume enfrentarnos a un futuro incierto donde parece que se nos da mejor imaginar todos los escenarios negativos antes de pensar: ¿qué pasaría si lo logro?

Pero please, deja de ser tu peor enemigo, tu crítico más desalmado y recuerda que si tú no crees en ti misma nadie tiene por qué hacerlo. La confianza que proyectes en los demás debe ser nada más que un reflejo de la confianza que tienes tú en tus habilidades, en tu conocimiento, en tu experiencia, en tu talento y sobre todo en tu esfuerzo. Aliméntate con todos los pensamientos que necesitas para lograrlo, date a ti misma esas porras que necesitas oír, porque en ocasiones serás la única que las diga; y al final del día son las que más importan.

Muchas veces me topo con personas que trabajan sin cesar en un proyecto que las apasiona, que han soñado incontables veces con materializar y que simplemente no parecen poder despegar, yo misma me encontré en esa situación durante mucho años. ¿Qué tienen esas personas en común? No se han quitado la venda de los ojos, tienen un pie dentro del agua pero no se han zambullido por completo para entregarse a lo que los apasiona sin miedo al qué dirán o al qué pasará.

A todas estas personas les quiero decir que no están solas, y tampoco estarán solas cuando al fin se liberen para de ese miedo que las paraliza. Es importante que recuerden que perder el miedo no significa dejar de ser cautelosos y tomar decisiones mal pensadas, simplemente es no permitir que tu mente sea un factor en contra cuando podría ser tu principal fortaleza.

Y si sientes que necesitas un poco de ayuda, te recomiendo este libro para que: No te creas todo lo que piensas!

Me despido con una frase icónica de Herny Ford: “Ya sea que pienses que puedes, o que pienses que NO puedes, estás en lo correcto”.

Un abrazo!

Fer

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